Las cardiopatías estructurales, como la estenosis aórtica severa, requieren un abordaje multidisciplinario de alta especialidad por un cirujano y cardiólogo. El procedimiento TAVI permite reemplazar la válvula aórtica dañada mediante un catéter, sin necesidad de una cirugía a corazón abierto.
Estas intervenciones se realizan en quirófanos híbridos equipados con soporte ecocardiográfico y hemodinámico en tiempo real, garantizando máxima seguridad, resultados predecibles y una rápida recuperación para el paciente.